el cuerpo y la imagen en la historia del arte

Bienvenidos al Blog del curso El cuerpo y la imagen en la historia del arte. El propósito de este sitio es ofrecer una plataforma en la que los asistentes encuentren las lecturas sugeridas para cada sesión, bibliografía secundaria y vínculos a otros sitios web que contengan información relacionada con el curso. Además de haber sido ideado como una fuente de información, el blog fue pensado también para establecer un puente que permitiera a los asistentes comunicar sus inquietudes, generar discusiones y expresar opiniones con respecto a los tópicos particulares y generales del programa. En ese sentido, junto a las lecturas sugeridas (descargables desde aquí) y la bibliografía de cada sesión, encontrarán una pregunta que podrán responder voluntariamente y que esperamos detone discusiones y relexiones tanto en este sitio como en las sesiones del curso.

Month: September, 2013

TEMA DE DISCUSIÓN SESIÓN V (02_10_2013)

¿Qué lugar le prescribe el mundo medieval a lo femenino a juzgar por las

Imágenes  que nos presentan los manuscritos que van del siglo XI al XIV?

 

Codex manesse

Codex Manesse. Manuscrito. Zurich. 1300.

 

 Bestiario. Manuscrito. Francia. Siglo XIII 2

Bestiario. El unicornio atraído por una virgen. Manuscrito. París. Siglo XIII.

 

 bEATO DE lIEVANA 2

Beato de Lievana. Comentario al Apocalípsis. Manuscrito. Siglo XI. España

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SESIÓN V (02_10_2013)

Las representaciones de lo femenino en el arte medieval

  •  Lecturas sugeridas
  1. María de Francia 1987_Lais
  2. Frugoni_LA mujer en las imagenes
  3. A history of women in the middle ages
  4. Historia de la pareja en la Edad Media.Otis-Cour, Leah. Siglo XXI Editores. Madrid, 2000. 
  5. Courtly love undressed
  • Lecturas Secundarias
  1. Duby, Georges (ed.); Historia de las mujeres.Vol.2. Taurus. Madrid, 2003.
  2. Otis-Cour, Leh; Historia de la pareja en la Edad Media. Siglo XXI Editores. Madrid, 2000.
  3. Shahar, Shulamith; The Fourth Estate: A history of Women in the Middle Ages. Routledge. New York, 2003.

PROTOCOLO SESIÓN IV (25_09_2013)

La belleza del cuerpo masculino en el arte bizantino: construyendo el aspecto del héroe y el villano (siglos IX-XI)
(Por  Lorena González Ávila) 

 

Para esta sesión la imagen del cuerpo en el imperio bizantino se va a apartar de la imaginería sobre una representación vinculada con la espiritualidad, hacía la religiosidad imperial; lo que quiere decir que sí tenía que ver con esos temas pero no eran la única vertiente para la representación y coexistían esas dos corrientes: por un lado la concepción del cuerpo de cristianismo primitivo y la otra es la del mundo griego en la que el cuerpo se convierte en un objeto de admiración.

 

El contexto del mundo bizantino y su relación con el arte clásico.

Comienza cuando Constantino muda la capital del imperio a Constantinopla bajo la crisis del imperio occidental; entre los siglos III Y IV la inclusiones germánicas se hacen cada vez más fuertes y se evidencian en la economía imperial, para detener esas incursiones germánicas el imperio pide ayuda a los mismo germanos bajo  la modalidad de federatas, con el tiempo se darán cuenta del poder que tienen sobre el imperio y sus requerimientos para proteger al emperador serán cada vez mayores (dinero-regalos).

Constantino entendía que dese Roma era imposible controlar esa situación y decide mudarse a Constantinopla; allí se encontró con una economía emergente, con un entrecruce comercial desde el Mediterráneo, por lo tanto la administración será mucho más eficiente.

Las políticas de Constantino tendrán un eco muy fuerte en el arte paleocristiano por el patrocinio estatal de la iglesia, primero comisionará mosaicos y frescos para decorar las  nuevas edificaciones imperiales, pues con el auge de la iglesia se necesitan espacios para desarrollar las prácticas cristianas.

Por otra parte, Constantino importará arte del mundo clásico; arte suntuario.

El desarrollo del arte memorial, pondrá al servicio del cristianismo la monumentalidad del arte griego y eso se puede ver en algunas construcciones como: la columna de Constantino o la Basílica de Santa Sofía y Santa Irene. Estas construcciones muestran el encumbramiento no sólo de Constantino como emperador sino de la iglesia y su relación con el imperio.

 

Cuando Constantino muere, Teodosio el grande será el que continuará con la labor de propagación del nuevo imperio bizantino, pues restaura el orden cuando Juliano el apóstata continúa con la persecución de los cristianos.

Teodosio solidificará el imperio a partir de la imagen, pues está se convertirá en la mejor herramienta política con respecto a la consolidación de la nueva iglesia.

 

En las representaciones del emperador parecen ser la de un dios,  pues de esta manera se puede constatar su escogencia, es decir que devienen de dios y que en sí mismo tiene poderes divinos; esto le da al imperio crear una imaginería tan importante que las comunidades germánicas van a querer la aprobación del emperador para legitimarlos ante los ojos de las otras naciones emergentes.

 

El mundo bizantino para la concertación de imágenes tanto de la iglesia como del emperador, aislará la imagen griega, conserva algunos elementos como la composición, la técnica, pero moderará el impacto estético que tuvo la imagen en el mundo griego hasta el siglo I

 

Por otra parte, el arte bizantino estará impulsado por el deseo de ostentación que tenían los nuevos aristócratas.

Las aristocracias tradicionales están en desacuerdo con que Justiniano lleve al mando el imperio por que no es de ascendencia mediterránea por lo tanto, se comenzarán a entablar competencias de patronazgo, van a querer superar por medio de construcciones el poder que se tiene para demostrar la supremacía del imperio bizantino en manos de Justiniano y Teodosio, un ejemplo de ello es la reconstrucción de la basílica de Santa Sofía y el domo, el cual daba la ilusión de estar construido casi milagrosamente por el efecto en la entrada de luz, símbolo del poder de la iglesia y su apuesta espiritual ligada a lo político.

 

Otro punto muy importante a tratar es la instauración del ícono queriendo reemplazar el ícono pagano,  sabiendo que el ícono cristiano se origina por el pagano.

El ícono crea subjetividad, su papel principal es traer al mundo tangible esa idea que se tiene sobre la deidad, si existe una representación fiel sobre el sujeto o personaje, se puede traer o evocar por medio de la imagen de una manera directa por su mimetismo al describirlo pictóricamente por lo tanto, el ícono puede ser concebido como una revelación divina para con el que realizaba la pintura.

 

Sin embargo, la crisis del iconoclasma impartida por León V interpretará el cristianismo como nestorianismo, en donde Cristo como personaje divino no puede ser representado con un cuerpo humano, en contraparte se encontraban los monofisitas; entre ambos se generaron unas disputas que terminaron en guerra, León decidió poner fin a ello eliminando todos los íconos existentes, pero eso sólo genero rupturas entre las concepciones del cristianismo occidental y oriental.

 

Con la llegada de Alexios I Komnenos, que pertenece a una nueva dinastía de emperadores macedonios, se vislumbra un renacer del imperio. Cuando esto sucede se hace un entrecruzamiento con occidente y la imagen bizantina se ve influida por la imagen romana.

Con la obra que realiza su hija llamada La Alexiada, se puede leer claramente el interés de Ana Konmenos por la descripción corporal y física del cuerpo de todos los que influyeron en la vida militar de su padre. Estas descripciones llevan a entender cual era el ideal y la condición de belleza de la época, hay un detenimiento por la contemplación de la belleza de manera minuciosa para el cuerpo del emperador y sus contrincantes; por un lado, se puede percibir que el emperador goza de grandes facultades físicas en cuanto a la estética pero por otro, existe belleza no sólo en los personajes que componen la familia de Ana, sino también en los contrincantes a lo que su padre enfrenta, es decir que aquí existe una clara diferencia con respecto a las representaciones del cuerpo en el cristianismo primitivo y es que el cuerpo ya no es ese instrumento para alcanzar la belleza de forma espiritual y metafísica con su corporalidad abstracta, sino que el cuerpo es la solidificación de cánones y estereotipos de belleza, existe una obstinación por el sujeto bello, la belleza puede existir en los seres carentes de una moralidad para el cristianismo.

Las características de máxima belleza para los hombres del bizantino, por lo menos en su representación, eran de hombre con cabelleras rizadas rubias o rojizas, cejas perfectamente arqueadas, tez blanca y con mejillas sonrosadas, las características física por lo general se asocian a una virtud, es decir que la belleza no es un elemento abstracto y es un elemento vitalmente físico y se puede leer en la literatura cuando se enumeran las características de belleza, es analítica, los indicadores de belleza ayudarán a la construcción de imágenes bizantinas.

 

La belleza tampoco estará condicionada por el género, no es una estipulación única para hombres o para mujeres, se describen de manera muy similar entre el siglo X y XIV.

 

La representación de la belleza femenina es mucho más abstracta y menos detallada, esa subjetividad se cifra en descorporalización.

 

Algunos Santos ascetas fueron plasmados aislados de esos cánones de belleza y eran aceptados por la sociedad bizantina porque ellos están más cerca de los ángeles, en la medida en que trataban de evadir los apetitos del cuerpo buscaban la inmaterialidad, y se podía que podían ser tan bellos como los ángeles, aun cuando tuvieran físicamente todos los elementos de la fealdad.

 

 

Para el mundo bizantino la belleza se convirtió en un valor independiente, asilado de lo moral y eso lo hace auténtico dentro de la civilización cristiana; pues el cristianismo identificará moralidad con corporalidad, el cuerpo tiene unos usos morales o inmorales, en el mundo bizantino la apreciación de la belleza hace que eso que parece ser tan importante par el cristianismo no sea tan relevante a la hora de categorizar a un cuerpo como bello o no bello, lo importante es admirar la belleza como un independiente y si es posible venerarla.

Los dos valores importantes de la cultura bizantina son la espiritualidad y el culto por la belleza; en el caso de las imágenes religiosas van a convivir estas dos apreciaciones, lo cual hace repensar esa imagen del mundo bizantino que se ha construido desde la historiografía occidental.

TEMA DE DISCUSIÓN SESIÓN IV (25_09_2013)

¿Qué cambios pudieron presentarse en el paso de la estética paleocristiana a la cultura bizantina?

¿De qué manera pudieron haber cambiado las concepciones sobre el cuerpo en este tránsito?

 

Fragmento de mosaico bizantino siglo IV

Fragmento de Mosaico. Mármol y vidrio. Siglo VI. Bizanncio 

 

 Icono con el arcángel gabriel siglo xii

Icono de San Jorge. Tempera y oro sobre madera. Siglo XI. Constantinopla

 

 

SESION IV (25_09_2013)

La belleza del cuerpo masculino en el arte bizantino

(siglos XI-XIV)

 

  • Lecturas sugeridas
  1. Late antique and medieval art (cap 9)
  2. A companion to Byzantium Cap 1 y A Companion to Byzantium cap 24pdf

 

  •   Lecturas Secundarias
  1. Beckwith, John; Arte Paleocristiano y Bizantino; Cátedra. Madrid, 1997.
  2. Loverance, Rowena; Bizancio. Ediciones Akal. Madrid, 2000
  3. Evans, Helen C. Ed; The Glory of Byzantium: Art and Culture of the Middle Byzantine Era. The Metropolitan Museum of Art. New York. 1997

PROTOCOLO SESIÓN III (18_09_2013)

El trasfondo cultural de la imagen del cuerpo en el arte Paleocristiano
(Por Lorena González Ávila)

 

El contexto en el que se desarrollaran las primeras imágenes del paleocristiano, es el del paganismo entre los siglos II y III d.C. en esta época se efectuaba la Paz Romana, en la era de los cinco buenos emperadores o la dinastía Antonia cuyos gobernantes (Nerva, Trajano, Adriano, Antonio Poi y Marco Aurelio) querían cumplir la función de otorgar felicidad al mundo romano, haciendo que el imperio llegara al culmen territorial, económica y de poder.

 

Las élites romanas comenzaron a diferir con la clase media, esto sucedió porque la forma de alcanzar las doctrinas cristianas tomaban un rumbo mucho más práctico que la filosofía que los romanos venían practicando y que les llevaba un tiempo considerable entender y ejercer. Esto representó un pugna entre la fe y la filosofía.

 

La figura del monje y los anacoretas permiten de forma más eficiente la idea de llegar a alcanzar una paz interior y un contacto con la deidad puesto que, las personas que dedicaban su vida al servicio de la comunidad, se cree pueden apartar el mal en su condición de desarraigo material y de contacto con lo terrenal, es decir, se apartaban de ser una religión telúrica.

 

En cuanto a la representación del cuerpo en este periodo, los frescos del paleocristiano devenían de las simbologías e iconos del arte pagano otorgándoles un nuevo concepto que se adaptada a las necesidades y valores de los nuevos cristianos.

Para poder tener una idea clara sobre este aspecto en cuanto a la diferencia se encuentran las imágenes romano-egipcias de los retratos funerarios los cuales, hacen eco del pensamiento neoplatónico sobre el cuerpo y la concepción de belleza, siendo un instrumento en donde se expresa el alma; por medio del rostro, se puede llegar a entender en estos frescos la vida interior por medio de la mirada, la función de dichas imágenes era la idealización y conservación del cuerpo en su máxima plenitud es decir, en la juventud.

 

A diferencia de esos retratos fúnebres, se encuentran los frescos de las catacumbas como los representados en Santa Priscila, en esas pinturas se puede ver un cambio en la imagen; ahora apuntan a una representación abstracta, sencilla, menos precisa en cuanto al cuerpo; un ejemplo de ello es la figura del Orans o el Orante, siendo esta la postura más común en el arte paleocristiano y simboliza la fidelidad de la iglesia así como la familiar y la pública (estado).

En esa medida, la representación que se hace del cuerpo es una visualización de carácter ético, sin distraer al los sujetos en su contemplación, se pretende pasar de manera directa al mensaje, es didáctica y pedagógica, en ellas se encuentran las actitudes que se deberían tener, un manual de comportamiento ético.

Existen dos características esenciales en los frescos de las catacumbas y son por un lado la revelación (acceso a la verdad de manera sobrenatural) y por otro la conversión (vivir de una manera radical).

 

Las imágenes debían mantener fuera de los apetitos sensoriales a quien las observaba.

 

El problema de la belleza y el cuerpo en el Paleocristiano hace énfasis en la materialización de la imagen, una representación sobre el exterior, sobretodo porque desde el Génesis Bíblico en el A.T. el hombre desciende directamente de la deidad por lo tanto, debe aguardar belleza porque deviene de la perfección.

Por otro lado, un problema al representar el cuerpo se debe a que es transgresor; en la medida en que se hace consciencia sobre el mismo cuerpo al cometer el pecado original por la ingesta del fruto prohibido, no puede considerarse un fin en sí mismo y pierde su inmortalidad, es así como, el cuerpo pasa a tener un carácter limitado en su corporalidad.

El eje que fundamente toda la narrativa cristiana será el cuerpo.

Jesús murió en la cruz y resucitó al tercer día, ese sentido de la resurrección de la carne devolverá el sentido de conservación y perpetuidad del cuerpo, convirtiendo ese símbolo en la inmortalidad, aquél mártir (del cual se burlaron los romanos por la humillación a la que sometieron al salvador, pues fue un Dios que murió con la pero condena, se vuelve un blanco vulnerable porque fue vencido) se convertirá en una vía directa hacía el cielo por medio de los cuerpos incorruptibles, por medio de la renuncia desde el cuerpo es decir lo terrenal, pueden alcanzar inmediatamente la eternidad. Sin embargo, la representación de Jesucristo en la cruz no se dará en los principios del paleocristiano como el máximo exponente del martirio, se podrán ver representaciones de Daniel en el cubil de los leones, la historia bíblica de Jonás tragado y regurgitado por la ballena, Los tres hebreos en el horno entre otros.

 

El cuerpo del mártir se convierte en sinónimo de belleza, desde el cuerpo se puede detener el mal al que está expuesto desde que Adán y Eva desobedecieron, se quiere por medio de su representación reconfigurar y recuperar el cuerpo trabajado desde la moralidad, por esa razón a pesar de que, los mártires agreden y desdeñan lo corpóreo, alcanzan la plenitud de la vida y el verdadero sentido de vivir en Cristo y morir en cristo, es decir la reencarnación o la vida perdurable.

De esta manera se puede concluir que el cristianismo se fundó específicamente en mecanismo para la incorruptibilidad del cuerpo; a pesar de pensarse el cuerpo como un lugar en donde el pecado y la carne son un enemigo, se exalta por medio de la reencarnación.

Por medio del dolor se puede encontrar el placer, en la medida que se suspende el dolor y se llega a la plenitud corporal, la vida eterna.

TEMA DE DISCUSIÓN SESIÓN III (18_09_2013)

¿Qué relación puede establecerse entre la función práctica que tenían las catacumbas para los primeros cristianos y la representación del cuerpo desnudo en los frescos que las decoran?

 

Daniel en el cubil de los leones. Catacumbas de Marcelino y Pedro. Roma. Siglo III

Daniel en el cubil de los leones. Catacumbas de Marcelino y Pedro. Siglo III . Roma

 

Jonas bajo la viña

Jonás bajo la viña. Catacumbas Vía Latina. Siglo III-IV. Roma

Hercules y la hidra. catacumba via latina, roma siglo IV

Hércules y la Hidra. Catcumbas Vía Latina. Roma. Siglo IV

aRCOSOLIUM dOMITILLA CATACOMBS

Arcosolium. Catacumbas de Santa Domitilla. Roma. Siglo IV

SESIÓN III (18_09_2013)

  •  Lecturas sugeridas
  1. Cristianismo primitivo y religiones mistéricas. Jaime Alvar et. al.  (cap. 8 y 27)
  2. Understanding Early Christian Art (cap 1)
  3. FacetoFace_ Portraits of the Divine in Early Christianity (cap 1)
  • Lecturas secundarias
  1. Arte Paleocristiano y Bizantino. John Beckwith. Ediciones Cátedra. Madrid. 1997.
  2. El cuerpo y la sociedad: los hombres, las mujeres y la renuncia sexual en el cristianismo primitivo. Peter Brown. Muchnik Editores. Barcelona. 1993.
  3. Estudios sobre el arte de la Antiguedad tardía, el cristianismo primitivo y la Edad Media. Meyer Schapiro. Alianza Editorial. Madrid. 1987.
  4. The Resurrection of the Body in Western Christianity, 200-1336. Caroline Walker Bynum. Columbia University Press. New York. 1995.
  5. Christianity, Social Tolerance and Homosexuality John Boswell University of Chicago Press. Chicago. 1981
  • Páginas sugeridas.

Recomiendo visitar el sitio web de la muestra Treasures of Heaven  de la Universidad de Columbia. Allí podrán encontrar un recorrido virtual por uno de los cubiculum de las catacumbas de Santa Domitilla.

http://www.learn.columbia.edu/treasuresofheaven/shrines/Rome/video/index.php

PROTOCOLO SESIÓN II (11_09_2013)

La construcción del gesto y de la concepción de belleza en la Grecia clásica
(Por Lorena González Ávila)

Se parte de la premisa propuesta la sesión anterior sobre: como la imagen del cuerpo y el cuerpo se convierten en un horizonte narrativo; esto en cuanto a la relación con el discurso y las construcciones culturales e históricas  sobre todas las dinámicas que empiezan a emerger a partir del cuerpo. Por lo tanto, es posible afirmar que es un texto o una narración la cual, va mutando según los contextos a los que se está inmerso; convirtiéndolo en un blanco fundamental para la construcción de políticas y ejercicios del poder.

En todas las culturas se ha hecho una construcción corporal (y en este caso se analizará desde la imagen) pues de esta manera, se comienzan a desplazar signos y códigos que permiten modelar civilizaciones a través de la palabra.

En el caso de la Grecia clásica, la construcción de belleza, del cuerpo y de la imagen del cuerpo entre los siglo IV y I a.C. varía según las condiciones socio-culturales a las cuales se estaba sujeto en determinadas épocas y no necesariamente se convierten en norma; sin embargo, se puede realizar un análisis que en primera medida será descriptivo con respecto a las imágenes iconográficas.

Los espejos en bronce (Corinto 320 a.C.), son ejemplo de la proyección de las mentalidades y de la construcción primordialmente del sujeto femenino. El ideal para la mujer era el del cuerpo en una etapa madura, siguiendo el modelo de las divinidades femeninas y llegan a ser representaciones de fertilidad. La belleza masculina por su parte, corresponde al sujeto sin bello, hombros anchos, piel clara y pene pequeño; es un amante pasivo (erómenos) pues debe entregarse en totalidad a su amante que es el activo (erastés). En el caso del pene grande se hacía referencia a las divinidades masculinas del mundo natural (ej: Priapo). Entonces, el espejo muestra lo que se espera será la vida conyugal por parte de la mujer (hetaera) hacía su amante, el segundo regala ese objeto esperando que suceda consigo lo mismo que ocurre en la escena del espejo. En ese sentido la imagen se convierte en regulador, muestra la expectativa cultural con respecto al uso del cuerpo y el cuerpo mismo.

Por otra parte, se encuentran las imágenes con escenas hemoeróticas, muy comunes también para la época, casi siempre entre un hombre adulto (erastés), ciudadano, mayor de edad, con un cargo político-social alto y un hombre libre, joven, menor de edad (erómeno), de condición social inferior y que no amenazan la autoridad social ni el prestigio del otro.

Cuando se ponía en riesgo la autoridad personal y el prestigio social era porque quien tenía el poder sobre el otro, dejaba de ser sujeto activo y se convertía en el receptor, es decir, sujeto pasivo (en el acto sexual). Y esto se debe a que, quien ejerce el poder no puede cederlo, pues estaría vendiendo su cuerpo y eso acarreaba una desautorización para poder practicar correctamente los cargos sociales.

Por esa razón, las imágenes representa el intercambio ideal homoerótico de sexo o intercurso interplural, en donde la pareja se pone frente a frente y el pene del erastés es deslizado por entre las piernas el erómenos (Replicando las expectativas “actuales” con respecto a las relaciones amatorias entre hombre y mujeres, donde la mujer es casta, pura e intachable, en contraposición con la figura del hombre y sus múltiples relaciones sexuales sin ser juzgado).

Estas imágenes prescriben comportamientos y dinámicas para diferentes sectores culturales que no son estáticas y entre imágenes se entrecruzan para componer nuevos imaginarios y dialogar entre sí.

Entre los siglos IV y III a.C. las imágenes sobre el cuerpo femenino varían y muestras a la mujer con características masculinas haciendo referencia a la figura del joven, aclarando que en este tiempo la pederastia estaba institucionalizada y esto permitía condicionar los gustos y apetencias estéticas de los hombres griegos.

Ese cambio coincide con un fenómeno social del encumbramiento del mundo griego de las ciudades-estado fundamentalmente de Atenas con un cambio político radical que tiene que ver con las conquistas de Alejandro Magno y el poder macedónico en Grecia. (más adelanta se profundizará)

Existían otro tipo de acercamientos sexuales que no eran los estipulados: usos alternativos o no ideales del cuerpo, demostrando que a pesar de que las imágenes hilan narraciones, la sociedad no era fiel a esos patrones de comportamiento, chocando las ideas desarrolladas por la élite y el mundo popular y que también han sido expuestas y han permitido el estudio de esas individualidades a las cuales, estaban recurriendo lo que se puede llamar un sector marginal. Un ejemplo de esto, es el documento registrado en las ágatas talladas que se regalaban al erómeno, quien es el que tiene la erección y subvierte los ideales entre relaciones homoeróticas, pues se supone debe ser el pasivo ante las apetencias sexuales del erastés.

Sin embargo, las prácticas sexuales entre hombre o mujeres, no categoriza a los sujetos; esas prácticas homoeróticas por ejemplo, no significan la diferencia entre sujetos como podemos aprecias hoy en día con la homosexualidad.

Con lo dicho no se está queriendo decir que en el ámbito social no existieran las diferencias, pues la mujer siempre permanecía en el hogar y su espacio público se restringe a lo ritual y acompañada de su contraparte masculina (padre, esposo o esclavos).

La Afrodita Knidia de Praxíteles es una de las que más ha definido la sexualidad femenina, su importancia se debe a que es la primera imágenes de una divinidad femenina monumental que aparece desnuda en el mundo griego, pero se encuentra cubriendo su pubis, como si el pudor no permitiera que se visibilice por completo el genital. La reminiscencia de esta postura se puede contemplar en otras etapas de la historia del arte con la Venus de Botiicelli, entre otras.

En el período arcaico, la desnudes era exclusividad del cuerpo masculino y el lugar en donde se detonaba la creatividad griega así como, el centro de la experiencia estética.

Con el Kouros, se puede ver la representación de un joven atleta, la construcción de su figura es mucho más armoniosa en comparación a la mujer (Kore) puesto que, corresponde a una coherencia matemática y canónica (Polícleto) y además visto en su totalidad, pues la atención a dicha belleza no se concebía a lugares específicos del cuerpo.

La Kore, está vestida y es la mujer doméstica, está construida desde lo decorativo y un afuera, ésto se debe a su posición inferior con respecto al hombre. Se puede ver una eufemización del cuerpo a través de la ropa.

Es entonces cuando se desplaza ese canon de belleza con el que se hacía referencia de forma directa a los hombres, por medio de la ya nombrada Afrodita Knidia, pues los valores que antes eran orgánicos para la figura masculina, con la belleza femenina se dirige a un lugares particulares de su anatomía que son: su pubis y su trasero. Estos dos son los que llaman e incita a los hombres a la mirada cuando se encuentra totalmente desnuda. Es una mujer culpable o temerosa de su propia sexualidad y corporalidad. Práxiteles en su creación, le otorga un carácter mortal y moral a la diosa con respecto a su desnudes y se puede observar con la sumisión a la que parece estar sujeta; se convierte en la personificación del deseo masculino. A partir del siglo IV Afrodita dejará de ser la divinidad genérica de lo erótico y pasa a ser vista como la divinidad relacionada con las practicas de carácter heterosexual. Redefine los roles sexuales del mundo clásico.

El nuevo orden cultural es propiciado por Filipo de Macedonia y su hijo; llegan a cambiar el orden griego de ciudad-estado por un modelo gubernamental dinástico por lo tanto, en la sucesión del poder las mujeres desempeñaran un papel social mucho más importante y las prácticas heterosexuales van a encontrar un nuevo valor que antes era irrelevante.

La nueva narrativa del cuerpo se supone a partir de lo político.

De nuevo los ejercicios de poder trastocan la corporalidad para ejercer esa dinámica gubernamental. (No es cosmológico como ocurre en el mundo cristiano para el caso de Adán y Eva).

Es así como, se solidifican nuevas iconografías para los nuevos cuerpos en curso; Esas imágenes articularan ese cuerpo femenino desde todos los ángulos posibles y en ejemplo de ellos son las tres gracias (acentuando el trasero). El hermafrodita dormida muestra esas dos fases, masculino y femenino, pero se puede identificar fácilmente la parte femenina cuando se observa la parte trasera de la escultura.

Para concluir la segunda sesión, puede decirse que el cuerpo y su construcción en la cultura clásica griega, el cual está sujeto a constantes cambios, es un receptor de las políticas gubernamentales y cambios sociales, sin embargo, un eje que fundamenta gran parte de las imágenes contempladas y con las lecturas hechas, es que el cuerpo como ideal de belleza, hacía referencia constante a la juventud (masculina) y sus privilegios, visto como un cuerpo atlético sano en donde se hace una balanza entre la belleza y la moral, pues de esta manera se puede llegar a la armonía. Por otra parte, la preponderancia del cuerpo masculino y la desnudes globalizan esa idea de cuerpo, es visto como un todo; mientras que la incursión del desnudo femenino localizan un deseo hacia lo corpóreo por medio del genital de la mujer. Las escenas plasmadas en diferentes objetos de uso habitual, permiten vislumbrar las lecturas sobre el comportamiento y prácticas griegas, esas imágenes se convierten en el documento y relato sobre los ideales con respecto al cuerpo y sus usos.

TEMA DE DISCUSIÓN SESIÓN II (11_09_2013)

¿De qué manera pudo haber influido la cultura homoerótica griega en las representaciones del cuerpo femenino y masculino que desarrolló su cultura visual?

 Pederastia griega

Kylix con escenas de cortejo pederasta. Terracota. Atenas. 520 A.C

 

Hetairai 8

Kylix representando a una Hetairai. Terracota. Atenas. 500. A.c.